La gran encrucijada del siglo XXI
I Después de muchos años estudiando la evolución de las civilizaciones, he llegado a una conclusión: la historia no avanza al azar. Las sociedades humanas parecen atravesar procesos reconocibles de nacimiento, crecimiento, plenitud y declive. Grecia, Roma, Egipto, Persia y las grandes civilizaciones orientales siguieron caminos distintos, condicionados por circunstancias propias, pero en todas ellas pueden advertirse ciertas regularidades. Cambiaron los protagonistas, las instituciones y los acontecimientos; algunos procesos de fondo, sin embargo, volvieron a repetirse. La historia suele presentar los grandes acontecimientos atendiendo a sus causas inmediatas. Cada guerra responde a determinadas tensiones, cada revolución surge en unas circunstancias concretas y cada crisis económica puede explicarse a partir de decisiones políticas, sociales o financieras. Sin negar la importancia de esos factores, considero que los acontecimie...